Informe de la ANSV sobre conducir con ojotas, tacos o descalzo

Para conducir de manera segura, el talón del pie debe estar en el suelo para poder aplicar la presión correcta y controlada sobre los pedales del vehículo. Esta acción, requiere inevitablemente que el talón sea utilizado como pivote, con lo cual, tanto el acelerador como el freno se deben utilizar con esta parte del pie del conductor apoyado en el suelo. Esta posición le permite a quien conduce pasar del acelerador al freno de manera rápida y fácil, como así también mantener la presión controlada sobre los mismos.

Si bien, la legislación no especifica prohibiciones para tipos de calzado al conducir automóviles, sí se declara la necesidad de utilizar un calzado adecuado y que se ajuste firmemente a los pedales. Este factor es importante ya que los pies despliegan una serie de movimientos rápidos y precisos entre los pedales del auto.

Este estudio revela también la poca importancia que los conductores argentinos asignan a la indumentaria considerando la seguridad vial. Una encuesta desarrollada por la Agencia Nacional de Seguridad Vial reveló que el 20% de los conductores que nunca imaginó que su calzado pudiera afectar la seguridad al volante, sin embargo es un factor que puede ser controlado por el propio conductor y así evitar la ocurrencia de un siniestro.

Tacos

La conducción con zapatos de tacos impacta en la sensibilidad necesaria y requerida para presionar los pedales y disminuye las habilidades para la utilización de los mismos. Además, este calzado no permite la adecuada y confortable posición del conductor. Entre los problemas principales que acarrea su utilización se encuentran:

  • Evitan que toda la superficie de la suela tome contacto con el acelerador o el freno obligando a realizar una presión extra al pie para accionar los mecanismos del vehículo.
  • No permiten dosificar la presión sobre el pedal del acelerador o del freno.
  • Esta forma de accionar los pedales puede hacer que el pie zafe al pedal y genere una reacción violenta de aceleración o desaceleración o frenado sobre el vehículo.
  • El talón puede quedar atrapado entre el pedal y la alfombra y demorar los tiempos de reacción para frenar o acelerar el vehículo.
  • Al igual que las ojotas, este tipo de calzado puede trabarse en la alfombra y provocar una distracción.
  • Los zapatos con plataforma son aún más peligrosos porque combinan el taco alto y una suela muy gruesa.

Ojotas

En temporada estival es frecuente el uso de ojotas o calzado similar para escapar al calor y por su comodidad. No obstante, la conducción de vehículos con este calzado incrementa los riesgos de sufrir un siniestro vial o incrementar la gravedad de estos.

Entre los principales inconvenientes que puede ocasionar este tipo de calzado se cuenta con el enganche de las ojotas en los pedales, hecho que impide el correcto desempeño del conductor y la provocación de una distracción adicional al intentar acomodar la ojota, que suele desplazarse o trabarse con la alfombra y/o los pedales. A su vez, su uso lentifica el tiempo de respuesta para frenar agregando 0,13 segundos por sobre el tiempo normal de respuesta – el equivalente a viajar 3,5 metros a más de 90 km/h.

Descalzo

Algo similar ocurre ante la experiencia circunstancial de manejar descalzo. Nuevamente se pierde la superficie del apoyo y sensibilidad con respecto a los pedales, con lo cual es totalmente desaconsejable conducir sin un calzado cerrado y cómodo. Además, la misma transpiración de la persona ayuda a aumentar los riesgos en las maniobras que se realizan con los pedales, ya que la adherencia y control del freno o el acelerador pueden verse afectadas.

Comentarios

MAS INFO